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Crisis de Octubre: “La nación en pie de guerra”

La zona de Veguita 3 está ubicada a pocos kilómetros de la ciudad de Banes, en la actual provincia de Holguín. Allí existía, en 1962, un pequeño barrio rural. Lo que menos se imaginaba una de las familias residentes en ese lugar era que el 27 de octubre de ese propio año iban a estar a punto de morir aplastados por un avión espía norteamericano U-2, derribado por una batería de cohetes antiaéreos soviéticos instalada en la zona de La Anita. El mismo cayó frente a su casa, en medio del camino que da acceso al lugar.

La Crisis de Octubre, conocida en Rusia como Crisis del Caribe, y mundialmente como Crisis de los Misiles, estaba en pleno desarrollo. El país se encontraba en alarma de combate desde el día 22 en cumplimiento cabal de la orden dada por el Comandante en Jefe, Fidel Castro, ante el peligro de la agresión dispuesta por el presidente norteamericano John F. Kennedy contra Cuba.

Abelardo Guerra Cruz, miliciano ya fallecido que fue testigo fiel del suceso, me contó en una oportunidad: “Corrí para el lugar donde estaba el avión. Cuando llegué ya había a su alrededor unas 40 personas del barrio curioseando. Pensé enseguida que podría tener bombas y le grite a los vecinos que se alejaran.”

“Me dirigí luego al sitio donde cayó el piloto, unos 80 o 90 metros del lugar donde se encontraba el avión, en medio de un cañaveral. Tenía una mano abierta, y en ella había una herida. Su cuerpo estaba completamente desbaratado.”

“Cuando llegaron de la comandancia, mandaron a despejar el barrio completo, y allí donde estaba el avión, los soviéticos con la ayuda de los cubanos, sembraron cientos de matas de plátanos traídas de un platanal cercano. Ello era con el objetivo, según escuche decir, para que de arriba no lo vieran si pasaba otro avión.”

“Allí permaneció durante dos días, hasta que se lo llevaron en una plancha por ferrocarril, porque los caminos estaban muy malos, había mucho fango. El cadáver del piloto si lo recogieron inmediatamente, creo que para entregárselo a los americanos”, me dijo Abelardo.

Finalmente, la crisis se liquidó de manera formal con dos cartas a U Thant, entonces Secretario General de la Organización de las Nacions Unidas (ONU); una muy breve firmada conjuntamente por Adlai Stevenson y V. Kuznetsov, y otra más extensa del gobierno revolucionario cubano.

Cuba mantuvo, durante estos días de peligro nuclear, sus posiciones de principios en todo momento y, con la mayor firmeza, su prestigio y su moral.

Alberto Santiesteban Leyva

Colaborador de la Emisora Radio Banes, una cátedra del periodismo banense.

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