Sin Café no hay Paraíso


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El olor a café recién hecho invita a romper con la cotidianidad, voltearte y entrar. Es entonces cuando sientes que se abren las puertas del cielo y te adentras en el Paraíso, una unidad que hace gala a su nombre porque desde los colores, el mobiliario y las ofertas te hacen pensar que “que el cielo está en Banes”, como afirma Sergio Fornaris Palmero, administrador de este establecimiento, único de su tipo en el municipio, el cual recientemente abrió sus puertas brindando la oportunidad de que los banenses disfruten de diferentes modalidades de café.

“Ya tenemos clientes asiduos y estamos orgullosos, porque hace pocas jornadas que abrimos al público, tratamos de que los clientes se sientan satisfechos, tanto con las ofertas como con nuestra atención. Estamos comprometidos con nuestra labor, el colectivo laboral está integrado por jóvenes con muchos deseos de trabajar y cumplir con las expectativas que este establecimiento ha creado en los banenses, porque un café con las características de este siempre fue un sueño añorado por el pueblo y está ahora en nuestras manos la oportunidad de hacerlo realidad”, refiere Fornaris Palmero.

“Estábamos deseando desde hace muchos años tener un espacio como este para venir a disfrutar de un café en familia y con los amigos, ahora tenemos esa posibilidad, a nosotros nos gusta venir después del almuerzo en las tardes para conversar y degustar las diferentes opciones que brindan. El ambiente es muy agradable y los trabajadores muy atentos, siempre te reciben con una sonrisa llena de amabilidad y cortesía”, comentan Odalis y Misael, una pareja de mediana edad que han encontrado en este establecimiento un lugar para hacer diferente sus tardes.

El Café Paraíso le ha dado una pincelada única a la ciudad. Se ha convertido en el espacio ideal para encuentros entre amigos, tanto de los más jóvenes como de otros que ya peinan cabellos plateados, porque muchos aseguran que es un lugar que desde su inicio atrae no solo por su arquitectura, sino por la magia que se respira en este lugar. Sobre ello refiere Rafael, un joven que decidió que este café sería el escenario perfecto para declararle su amor a Yaima: “primero pensé en un restaurante o en el parque, que es lo habitual, pero cuando iba camino al trabajo pasé por aquí y me pareció que sería algo muy lindo invitar a Yaima, quien hasta entonces era mi amiga, y tener aquí nuestra primera cita. Ahora agradezco a este lugar por brindarme esa oportunidad, y a sus trabajadores por ser mis cómplices, siempre guardaré este café como un buen recuerdo”.28 d o 3

Según la tradición religiosa, el Paraíso está habitado por ángeles y en este establecimiento no tienen alas ni aureolas, pero si se destacan por los deseos de trabajar y brindar lo mejor de sí en cada jornada. Así hacen realidad lo que expresa Miguel Antonio cuando refiere que “los compañeros de aquí parecen caídos del cielo, hacen gala del nombre, con sus servicios esperemos que siempre se mantega así”.

“Trabajar aquí es un orgullo y también un compromiso, tenemos que venir impecables, llegar a tiempo y, sobre todo, realizar bien nuestro trabajo porque tenemos que tratar de que los clientes se sientan satisfechos y con deseos de volver a repetir la visita, aunque debo confesar que he tenido que aprender mucho, sobre todo a utilizar la máquina para elaborar el café, ahora trato de que la atención sea lo más rápida y eficiente posible, porque sé que a ningún cliente le gusta esperar demasiado,” manifiesta Marlén Peréz, quien atiende la máquina de café.

“Nosotros trabajamos por turnos en días alternos, tenemos cuatro brigadas de seis trabajadores cada uno y esto nos permite estar más descansados cuando nos toca trabajar y así podemos brindar con calidad nuestro servicio, aunque yo siempre he pensado que trabajar para el cliente demanda que se dejen a un lado los problemas del hogar o las situaciones personales para poder recibir a las personas con el rostro alegre y buen carácter, porque ellos se merecen ser bien atendidos”, comenta Luis Manuel Pupo, capitán de salón.

El olor a café y el acogedor ambiente marcan la diferencia, por eso no hay banense que ya no conozca y desee romper con la rutina y darse un vuelta por el cielo y hacer válida la frase que en Banes, sin Café, no hay Paraíso.28 d o 1

El integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en la provincia de Holguín, Luis Antonio Torres Iríbar, en la inauguración del Café Paraíso. Fotos: Raúl Oliva.

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