Nada podrá ensombrecer la luz de nuestra ciudad y nuestra gente

A pesar de los daños inmenzos la ciudad se levantaNov. 7 - Presa de desafortunados azahares del destino y víctima de lúgubres coincidencias, el municipio de Banes se  levanta hoy todavía tembloroso y atemorizado por los recuerdos de una tormentosa experiencia. Se sacude las faldas, casi sin ganas, de los escombros que inmisericorde, dejó la crueldad irreverente de un  despiadado huracán llamado Sandy.


Otro huracán azota a Banes

Cientos de personas se volcaron a las calles para apoyar las brigadas de limpieza de escombrosNov.6 -El panorama era triste. Los daños cuantiosos, las viviendas arrasadas, las calles llenas de escombros y árboles derribados. Parecía que la ciudad había sufrido un bombardeo intenso.

En la noche del 24 en cada hogar banense la gente se acostó como de costumbre. Los partes meteorológicos trasmitidos no eran alarmantes, anunciaban solamente intensas lluvias, se habló poco del viento, y solo de un huracán categoría uno que entraría por la provincia de Santiago de Cuba y que se debilitaría al ponerse en contacto con la tierra.


Banes, un pueblo que lucha

Nov.5 -Mi pueblo se levanta, saca escombros, limpia, ordena, usa el martillo y aun así, entre tanto bregar llama al vecino y le ofrece ayuda. Mi pueblo busca fuerzas donde no hay y se enfrenta a las tristezas vividas, a las penurias ocasionadas  por el huracán Sandy.


Lo que el viento no se llevó

Nov. 3 - Vi  volar por metros,  techos enteros,  maderos pesados,  pedazos de ladrillos y ramas de árboles que cruzaban el espacio en un viaje raudo ante el poderoso azote del huracán Sandy que otra vez destrozó  la tierra  banense abriéndole una herida  enorme que tardará  mucho  tiempo en curarse.