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OPJM: Magia en uniforme

Anthony, Elisa, Aymee y Carlitos miraron embobados a los padres cuando pusieron las pañoletas a sus hijos, y se comieron a preguntas a las maestras. ¿Por qué a mí no?, preguntaban insistentes y decepcionados. Ellas les explicaron que aún eran muy pequeños, que en el preescolar se preparan para llegar al primer grado, donde oficialmente ingresan a la Organización de Pioneros José Martí, y como muestra de esa transformación reciben la pañoleta azul, que los define como pioneros Moncadistas. Más conformes con la explicación, los ojitos ansiosos siguieron la imagen del ansiado triángulo azul.

Y es que la vida pioneril de los niños y niñas en Cuba comienza incluso antes de entrar oficialmente en la organización. Las escuelas primarias desarrollan actividades que vinculan a la enseñanza preescolar, que coexisten al convertirse en la base de los niveles posteriores. El objetivo es que los más pequeños, de cuatro y cinco años, comiencen a acariciar el sueño de convertirse en pioneros. Y lo logran, pues ellos son protagonistas en diversos escenarios.

Andando los meses llegará el momento en que se anude al cuello es signo inconfundible de la infancia cubana, la pañoleta, que hermana a cientos de niños en todo el país. La organización de pioneros les llenara la vida de nuevas alegrías: el movimiento de exploradores, los concursos, las actividades recreativas, culturales, de utilidad social. Los pioneros eligen a sus propios representantes, opinan e influyen en las políticas trazadas en las escuelas. El Jefe de Colectivo, elegido por sus compañeros en un acto de democracia que los prepara para asumir estos roles en la sociedad, es miembro permanente del Consejo de Dirección de las instituciones, defendiendo la opinión de los estudiantes sobre los problemas que más los afectan.

Sociedades en pequeño son las escuelas cubanas, donde se da, en los primeros niveles, la primera experiencia al pertenecer a una organización que, con más de medio siglo, sigue siendo la principal aspiración de los pequeños de la Isla.

Niños y niñas de preescolar protagonizan actividades de la organización de pioneros.
Foto: Autora
Promover los valores patrios es una de las prioridades de la OPJM.
Foto: Autora
Niños y niñas se incorporan a las actividades culturales.
Foto: Autora

Daniuska Alvarez Guerrero

Licenciada en Periodismo, amante del fútbol y de las artes.


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