Header

Una perla en el centro de la ciudad

Un aula de la escuela primaria Máximo Gómez, de esta ciudad de Banes. Fotos la autora.

Como una perla bien escondida en su concha, está la escuela primaria Máximo Gómez Báez, ubicada entre las calles de la ciudad de Banes, pequeña y ordenada, protegida por profesores, padres y alumnos. Seguir los derroteros de la educación en Cuba nos hará encontrar planteles regios y enormes, con varias plantas, centenares de alumnos, claustros numerosos. Pero también dará la oportunidad de llegar a la sencillez de las escuelas pequeñas, herederas de aquellas aulas de barrio en que los maestros normalistas, antes de 1959, y con toda una sociedad en contra, enseñaban a amar a Martí, a honrar a la Patria, a ser buenos ciudadanos.

Un relevo digno de aquellas escuelas es esta a la que llegamos cuando el Sol ya iniciaba a calentar la jornada. Quizás temimos no poder diferenciarla de las viviendas que la circundan, pero la enseña nacional y el Apóstol, cargado de flores, no dejaban lugar a dudas.

La “Máximo Gómez” es una institución arropada por la comunidad. Allí las familias de los niños son en su mayoría vecinos cercanos de la escuela y la han convertido en una extensión de su hogar, brindándole apoyo tanto en la preparación de los alumnos, como en la organización escolar y de las actividades que conforman el proceso docente educativo, y las que rebasan el ámbito institucional, como el Desfile Pioneril Martiano, los concursos de conocimientos, los eventos de Fórum de Ciencia y Técnica, y muchos otros.

A Katerine Santiesteban, jefa de ciclo de la escuela, no la encontramos en la oficina, sino en el aula de cuarto grado, impartiendo clases. “En ocasiones nos afecta la asistencia de los maestros, por motivos de salud, y buscamos alternativas. Tenemos profesoras de otros centros, contratadas, y preparamos a las asistentes educativas y a las especialidades – biblioteca, inglés, educación física, instructores de arte- para asumir en un momento determinado frente al aula que se vea  afectada. Es una realidad que golpea el municipio, por eso los miembros del Consejo de Dirección asumimos la docencia cada vez que se necesite”.

“Eso precisa de más preparación por parte de ustedes, ¿cierto?” – le pregunto. Ella sonríe. “Eso es verdad, tenemos que estar siempre listos para asumir en cualquier aula, en todos los grados. Aunque para dirigir una escuela ya has tenido que pasar varios años como maestra, y la vocación no se olvida. Hay que multiplicarse, pero entre todos ayudamos”.

Rodolfo Santiesteban es el director de la escuela, pero es aún más difícil dar con él. Anda en todas partes, logrando que su gran familia funcione como un reloj. Esta vez lo descubrimos en el aula de primer grado, dictando palabras con la regla ortográfica aquella que todos aprendimos: “antes de b y p se escribe m”. Deja un instante a los niños para contarnos sobre como marcha su escuela.

“Aquí somos 29 trabajadores, es un colectivo pequeño, y por eso todos nos ayudamos. Teníamos dos alumnos suspensos, y realizamos el diagnóstico fino, planificamos la atención a diferencias individuales en la que todos participamos activamente, y logramos llevarlos hasta el aprobado. Ahora nos llegó otro pequeño con dificultades y ya estamos trabajando fuerte con él, siempre con la ayuda de la familia”.

Exif_JPEG_420

“La comunidad y el Consejo de Escuela son indispensables para lograr resultados positivos. Ahora se acercan los exámenes finales y se están orientando los trabajos integradores de quinto y sexto grado. Para la preparación nos apoyamos, además de en la bibliografía y los turnos de consolidación de los profesores, en las casas de estudio, que los familiares han equipado incluso con tablets, computadoras y laptops para proporcionarles sistemas de ejercicios de los software educativos y los elaborados por los profesores.”

“También estamos a punto de iniciar el diagnóstico del grado preescolar para lo que recibimos una preparación a nivel municipal y ya tenemos a todos los especialistas que participarán, incluyendo psicólogos, logopedas, la maestra que los recibirá en primer grado,  y que ya está vinculándose con los niños para facilitar el proceso de evaluación. Es una etapa difícil esta de mayo, junio, pero juntos podemos. El sentido de pertenencia es el secreto”.

Una pequeña joya es esta escuela, como muchas otras que funcionan en todo el municipio, familias adoptivas de pequeños y pequeñas banenses que desde allí edifican el futuro.

Daniuska Alvarez Guerrero

Licenciada en Periodismo, amante del fútbol y de las artes.

0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

6 − 3 =

Audio Real