Hombres fuertes de corazón mirando al mar


Boca de Samá. Fotos: Yosvany Núñez FigueirasEl mar señorea en Boca de Samá, poblado costero al norte de Banes. Es quien dirige la vida de ese puñado de almas que coexisten con él, adorándolo. Amanecer allí es recibir el regalo de la espuma, regodearse entre el salitre y el sol. En una mañana como esa, cuando el silencio se mezcla con el rumor de las olas, en el pequeño círculo social de la comunidad, se realizó la VI operación conjunta de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) con el Ministerio del Interior (MININT). Dicho así, confundiría a cualquiera, pero ¿a qué habitante del litoral cubano no se le revuelve el orgullo cuando se menciona a los Destacamentos Mirando al Mar?

Creados por Fidel, los miembros de los destacamentos Mirando al Mar dedican su vida a vigilar las costas, y se convierten en ojos y oídos de las tropas guardafronteras en cualquier rincón del país. Son escogidos entre los mejores representantes de los Comités de Defensa de la Revolución en esas localidades. Sus funciones principales en la actualidad están dirigidas al enfrentamiento al tráfico de drogas y personas, además de la defensa de las aguas territoriales. En una nación como Cuba amenazada constantemente, su labor es vital para mantener la tranquilidad ciudadana  en las comunidades costeras.

Con un abrazo fraterno se unieron los Destacamentos de Guayacanes y Boca de Samá, en un intercambio con la dirección de los CDR en la provincia de Holguín, y la dirección regional de las tropas guardafronteras. Las experiencias personales, los grandes retos que esperan a estas estructuras, así como la necesidad de incorporar a los jóvenes a esa tarea, fueron puntos de mira para el debate, protagonizado por gente curtida por el salitre, el valor, y el amor a esta tierra.

MELANIO

Cuando Melanio habla, los presentes callan con respeto. Es jubilado del MININT, y fundador de los Destacamentos, y cada una de sus canas es una historia por contar. “En el 98 llenamos mi oficina hasta el techo de pacas de drogas, un recalo masivo. La gente todavía se acuerda… Bombardearon las pacas sobre la costa, y los paquetes decían “Feliz Navidad”. Este es un asunto serio, periodista, esa droga no puede llegar a la profundidad”. Ellos le dicen “la profundidad” a los que viven tierra adentro, a los niños, los jóvenes, las mujeres, a Cuba toda. Es una imagen feliz: un mar de pueblo, protegido por centinelas insomnes.

ELIADES

“A la hora que sea el viene, a pie, en una yegua que pide a los vecinos, en lo que sea. Camina más de 11 kilómetros para llegar al punto de Guardafronteras de aquí de Boca de Samá. Y donde el dice “hay algo”, ¡busquen!. Nunca se ha equivocado”. Así se habló en el encuentro de Eliades, un muchacho callado y tímido, jefe del destacamento de Guayacanes. “Nosotros hemos detectado salidas ilegales del país, hallazgos de drogas, y en esos casos apoyamos de inmediato. Estamos para enfrentarlos, para defender la Revolución”, me dice, y sonríe como quien no hace nada del otro mundo. Luego sabríamos que está enfermo, no puede exponerse mucho al Sol, ni andar largos trechos, pero a él no parece preocuparle. Hay que cumplir con Cuba. Hay que defenderla.

JESÚS

“Hay que andar con los ojos bien abiertos. Tenemos que desterrar la ingenuidad, pensar primero, determinar el peligro que acciones aparentemente sencillas pueden entrañar”. Jesús dirige a los muchachos de Boca de Samá, el poblado que ya conoció la metralla terrorista, y por eso los ojos no duermen. “El peligro mayor en la excesiva confianza. Sabemos que no quieren rendirse, pero a nosotros nos alienta todo lo que fuimos y lo que somos hoy, lo que ha hecho de esta tierra la obra revolucionaria.”

 

JOSÉ RAMON

En medio de la exposición del Mayor José Antonio Sosa Santiago, Jefe del Órgano Operativo del Destacamento Oriente Norte, quien orientaban a los hombres sobre los desafíos que hoy tiene que enfrentar el país, sazonados con los señalamientos acertados de la Coordinadora Municipal de los CDR en Banes, Aracelis Aguilar; salió como una tromba marina José Ramón. Delgado, serio, tímido, sorprendió a todos por la decisión que le brotaba por la mirada, directa del corazón: “Mire, nosotros tenemos mil dificultades, no tenemos transporte ni comunicación, y hasta problemas en la casa tenemos. Pero eso significa que no vayamos a seguir luchando. Nosotros estamos dispuestos a hacer lo que haga falta para defender esta Revolución, y esos de afuera que ni se piensen que aquí tenemos miedo, vamos a defender este país hasta la última gota de sangre, al precio que sea.”

Entre los aplausos, Juan Ramón el auxiliar colaborador de las tropas guardafronteras en Boca de Samá, volvía su puesto, en silencio, porque no hace falta gritar para dar la vida por lo que nos dio la dignidad.

El encuentro en Boca de Samá fue solo uno de los que poblaron el litoral banense esta semana. Río Seco 17, Morales, Puerto Rico, Punta de Mulas, El Salao y Punta Lucrecia fueron escenarios de momentos como este, en que se reconoció el esfuerzo y la entrega desmedida de los hombres de mar, que salvaguardan día y noche lo conquistado. No son gente pudiente, como decían los abuelos, adolecen de muchas cosas materiales, pero les sobra el coraje, una cualidad que premia casi siempre a quienes crecen en la costa. Será porque su vida está marcada por el océano, ese que señorea en nuestras costas, protegido por cientos de miles de ojos. En las costas de Cuba el Sol sale y se esconde, pero siempre encuentra a hombres fuertes de corazón mirando al mar.

Encabezaron el debate la dirección de Guardafronteras y los  CDR de la Holguín. Fotos: Yosvany Núñez Figueiras

Mayor José A. Sosa, Jefe del Órgano Operativo del Destacamento Oriente Norte. Fotos: Yosvany Núñez Figueiras

Reconocimiento al Destacamento "Mirando al Mar" de Guayacanes. Foto: Yosvany Núñez Figueiras

Reconocimiento al Destacamento "Mirando al Mar" de Boca de Samá. Foto: Yosvany Núñez Figueiras

Reconocimiento de los CDR a las Tropas Guardafronteras. Foto: Yosvany Núñez Figueiras

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar