Osvaldito, locutor que deja su corazón en cada programa


osvaldo hernandez locutorEl camino de San Pera parece ser una extensión de su cuerpo. Por más de 20 años han sido íntimos amigos. Osvaldo conoce casi por inercia las piedras que le han hecho tropezar y el lugar exacto donde se forman los remolinos más peligrosos.

Baja la mirada para que lo polvoriento del camino no lo ciegue y continúa su andar un tanto apresurado, pero no por eso deja de disfrutar cómo la fuerte brisa juega con su gorra hasta llegar el momento en que se ve a sí mismo como un pequeño niño que corre tras ella tratando de alcanzarla y mientras lo hace se siente libre porque no existe más nada que él y los sonidos del monte.

Si un visitante lo viera caminar casi a zancadas y sin recuperar el aliento pensaría que quiere abandonar La Anita, dejar atrás a su gente. Ilusos, como si alguien pudiera arrancarlo del lugar donde nació.

Desde pequeño Osvaldito compartió con todos su más grande secreto. El tenía un sueño muy importante, quería ser locutor. Desde que vio a Aroldo García en la secundaria básica Conrado Benítez supo que el fascinante mundo de la radio lo había atrapado y por eso no le importó que más de diez kilómetros tuviese que recorrer desde su hogar hasta la emisora Radio Banes para conocer las interioridades del medio.

Muchas fueron las experiencias, los programas que condujo cuando aún era joven, Entre Estudiantes y Somos Jóvenes fueron algunos de ellos.
En aquellos instantes descubrió que se había convertido en un radialista apasionado. Por eso, decidió entregarle su vida entera a Radio Banes, desde 1988 y hasta la actualidad trabaja en esta emisora siempre estudia con el objetivo de superarse como locutor y director de programas.

Osvaldito tuvo la dicha de compartir el micrófono y aprender de grandes de la locución como Bravo Murillo y Miguel Ángel Pérez Riverón. A Maritza Rosas Hernández, la rubia más linda de Radio Banes como bien él la define es hoy una de sus más grandes amigas, con ella logra una química especial a la hora de conducir un programa de radio, cuestión esta que los radioyentes le agradecen.

“Me declaro como una de las oyentes que se enamoró de la voz de Osvaldito, ese mismo hombre que transmite por la radio la sonrisa que siempre lleva en el rostro. Lo conocí en plena locución de un programa, y desde ese momento por su mirada que invita a la confidencia o quizás por su parecido físico, pasó a llenar el espacio de mi hermano ausente” -expresa.

Sensible, sacrificado así es Osvaldito quien me recuerda a esos caballeros del siglo pasado es atento, detallista, de una conversación pausada. Buen amigo, padre y esposo amantísimo, extraordinario locutor que deja su corazón en cada programa.

Osvaldito es un hombre que se enamoró a primera vista de la radio, calma su sed por ella a través de la locucion y la dirección de programas. Osvaldo Miguel Hernández Quevedo, nuestro Osvaldito hechó raíces en Radio Banes, una emisora que adora profundamente, por eso ha pasado más de 20 años de su vida amándola. Amor verdadero que me confiesa sentirá hasta el final de sus días.

Comentarios  

#1 laynier 15-01-2018 15:25
Excelente persona, un honor que sea nuestra familia también, persona humilde y entregada a su trabajo. Me imagino que sea uno de los pilares de la emisora.
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