Cuando el “Rey de Aire” llegó a Antilla


dornierx antilla1Este 21 de agosto se cumplen 86 años de la llegada al municipio de Antilla, en el oriente de Cuba, del famoso Dornier X un hidroavión que acuatizó en la bahía de Nipe y que fuera denominado el monarca de los cielos.

Por estos días se habla entre los habitantes de esa localidad de aquel suceso que constituyó algo extraordinario y que aún se recuerda en estos tiempos como un acontecimiento para nunca olvidar.

La población de la pequeña ciudad invadió esa mañana el litoral para apreciar algo que jamás habían visto. La alegría era generalizada y contagiaba a todos por doquier. Allí ante sus ojos estaba aquel coloso, la gran nave aérea alemana anclada y balanceándose suavemente, acariciada por los estremecimientos del mar que la suave brisa provocaba, relatan las crónicas de la época.

El Dornier X fue la más audaz de las construcciones de su clase. Un verdadero buque con alas, de sólido casco metálico con 42 metros de eslora. Su capacidad estaba diseñada para transportar 170 pasajeros, y era conocido como el “Rey del Aire”.

Procedente de Alemania, en un vuelo trasatlántico, había acuatizado en Río de Janeiro, Brasil; de allí se dirigió a Puerto Rico en lo que fue su última escala, antes de tocar el puerto de Antilla, en la bahía de Nipe.

Según describen sus constructores, los tanques para combustible eran amplios, posibilitando almacenar el suficiente para que el hidroavión pudiera sostener un vuelo de 2 mil 500 kilómetros con ese aprovisionamiento. La velocidad crucero del Dornier X, era de 220 kilómetros por hora.

La nave aérea estaba equipada con doce motores, que desarrollaban un total de 7 mil 500 caballos de fuerza y estaban instalados en la proa dispuestos en dos pisos. Allí radicaba además, el control de máquinas y la caseta de mando. En un tercer piso, se extendían a todo lo largo del casco, los camarotes para el pasaje.

Al mando de esta colosal nave venía el Comandante Paul Berner y traía como experto en mecánica, al representante de la fábrica de aviones, nombrado Moritz Dornier. Las excepcionales condiciones naturales de la bahía de Nipe hicieron posible el acuatizaje.

Ocho pasajeros viajaron en el Dornier X, figurando entre ellos la notable escritora y conferencista norteamericana Clara Adams, único viajero del sexo femenino, quien tuvo además la exclusividad de hacer el vuelo de New York a Alemania, en el famoso dirigible “Graff Zeppelin”.

Por espacio de 20 horas estuvo anclado el Dornier X en el puerto antillano, y el 22 de agosto de 1931, a las seis de la mañana, levantó vuelo hacia Miami via New York el gigantesco hidroavión, escribiendo en la historia de la aviación un acontecimiento jamás visto en Cuba.
dornierx antilla

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar