Boca de Samá: la historia de un paraíso natural


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Concluyendo el siglo XIX, y a las puertas del XX, Samá sirvió de experimento para la siembra de bananos Johnson que hicieron prosperar las colonias de la zona satisfactoriamente, convirtiéndose la bahía de la comarca en uno de los principales puertos de Cuba dedicados a la exportación del plátano fruta.

 

Según contaba Héctor Villa Díaz, quien nació y vivió toda su vida en este lugar, y que ocupara el cargo de práctico en este sub-puerto de Boca de Samá: “después de la guerra de 1895 se establecieron las primeras compañías fruteras, como lo fue la Gómez y Riverón, la J.Simón y Cía. y la Samá Fruit Company. Con el transcurso de los años le sucedieron otras que le imprimieron un auge comercial importante a este puerto en la exportación de banano.8 d b 6Por Boca de Samá se exportaba el banano hacia los Estados Unidos.

“Los colonos de los alrededores, convertidos en importante productores de guineo Johnson, establecieron sus contratos con las compañías y exportaban sus producciones a través de este puerto.”

“En el año 1934 se produjo una superproducción de banano, al extremo que se lograron cosechar 8 millones de racimos de primera calidad, y solo las compañías de esa época como la Samá Fruit Comapany, la frutera de Samá, y la M.S. Arrúe exportaron esa impresionante cifra de racimos”.8 d b 5

Boca de Samá en la década de 1930.

Posteriormente, todas las acciones de las compañías bananeras y las casas del puerto pasaron a ser propiedad del terrateniente Rafael Salvador, dueño de la compañía frutera de Boca de Sama, quien desalojó de las casas del puerto a los obreros agrícolas, arrancó el acueducto y se estableció en su finca en la zona de Guayacanes. Después de estos desalojos, las actividades del puerto decayeron considerablemente, permaneciendo inactivo por muchos años.

Poblado de Pescadores

Con el paso del tiempo, Boca de Samá se fue convirtiendo en un vecindario de pescadores, y la mayoría de sus residentes poseían embarcaciones y dominaban esas técnicas.

El caserío salió de nuevo del anonimato cuando el ataque terrorista perpetrado en ese lugar, el 12 de octubre de 1971, que dejó dos muertos y cuatro heridos.

Jorge Pavón Pavón lleva 12 años ejerciendo la función de delegado del Poder Popular en esa zona, y en las recientes elecciones del 26 de noviembre del 2017 fue otra vez ratificado, lo que demuestra que su trabajo es reconocido por la comunidad.

8 d b 3“Yo atiendo -nos dice- una población de más de 400 habitantes, incluyendo las 24 familias que residen en Boca de Samá, y que ya no se dedican a la pesca, porque solamente cuatro de ellas tienen embarcaciones, el resto desempeñan otras labores”.

Jorge prácticamente no para un instante, siempre está cumpliendo una tarea como representante del Gobierno en el lugar, atendiendo un planteamiento o vendiendo pescado a la población en la pescadería surgida de su gestión.

Boca de Samá hoy

El poblado de Boca de Samá se caracteriza por su humildad, la limpieza total de sus calles y áreas, y su extraordina belleza paisajística, que hacen del lugar una zona destinada especialmente para el sosiego.

Radican allí la marina Marlin, dedicada a la actividad del turismo, así como siete artesanos que venden sus productos a los visitantes que llegan a lugar. Igualmente, la actividad culinaria va floreciendo en la medida que el tiempo pasa.

Existe un consultorio del Médico y la Enfermera de la Familia, el cual atiende a los residentes, una escuela primaria para unos 16 alumnos, un museo, dos restaurantes, uno de ellos arrendado por el estado que funciona en el Círculo Social.

8 d b 4Abel Romero González llegó a Boca de Samá en 1971, con 28 años,para ejercer como maestro en la escuelita del lugar. “Unos meses después de mi llegada se produjo la acción terrorista y dos de mis alumnas fueron heridas, Nancy Pavón y su hermana”.

“Ya estoy jubilado y no resido aquí, pero vengo cada vez que puedo porque lo mejor de mi juventud lo dí en este lugar y tengo recuerdos importantes que me llenan de tristeza algunos y otros de inmensa alegría”, nos dice este veterano educador con acento nostálgico.

Los pobladores de Boca de Samá no olvidan su pasado. Allí, sus hijos desde siglos atrás, han escrito un pedazo de historia que tuvo sus bonazas y sus miserias, y donde hoy los residentes actuales trabajan para darle continuidad a nuevas historias y leyendas.8 d b 2

Una de las vistas de Boca de Samá. Fotos del autor.

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