Reginaldo y la fuerza que mueve montañas

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Por más de 30 años, Reginaldo González Díaz ha desandado el lomerío que se esconde detrás del aserrío de Retrete. Sus amigos le decían El Jíbaro, no sólo por su actitud desconfiada, sino también porque conocía cada rincón del monte. Siempre fue un muchacho despierto, le gustaba aprender, por eso lo preguntaba todo.


Juego limpio

juego limpioUna vez tuve que presenciar un grosero acto de machismo, nada más y nada menos que por nuestra televisión nacional, donde un locutor deportivo, haciendo gala de su en apariencia “desmesurada” testosterona, para justificar el juego duro en el béisbol aseguraba que el mismo “no era un deporte para señoritas”.


14 de Junio: anulación del tiempo

maceo che

Mi primer nombre, Antonio, lo heredé de mi padre, y él de mi abuelo, pero como a este último no lo conocí no fue hasta que supe de Maceo que me comenzó a decir algo en concreto, porque todos sentimos una sensación especial cuando descubrimos que compartimos el nombre con un héroe, aunque en esta coincidencia medie solo la casualidad.


Cuando defendemos lo justo, el miedo se vence

aida combatiente internacionalista

Aida Leyva Ortiz tenía 17 años cuando pasó el Servicio Militar Voluntario Femenino (SMVF). Hoy afloran a su mente los recuerdos de aquella primera decisión, nada fácil para una mujer joven, llena de sueños y aspiraciones. Luego otra decisión la pone a prueba, cumplir con una misión internacionalista en la República Popular de Angola.