Celia, una mujer cubana como las palmas

a celia 1Recuerdo como si fuera hoy el día en el que escuché hablar de ella. De los labios de Nelly, mi profe de Historia de Cuba en la primaria, supe su nombre, su amor por la vida y su grandeza humana. En ese instante supe que Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley había sido una valerosa cubana nacida el 9 de mayo de 1920 en Media Luna, localidad que se ubica geográficamente en la oriental provincia de Granma.


Periódico El Pueblo: alma y voz de los banenses (+Audio)

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El periódico El Pueblo fue uno de los diarios locales más antiguos de Cuba. Este 4 de mayo cumplió su aniversario 102. En el proceso interactivo hombre, sociedad y raíces se sustenta el quehacer humano y precisamente el periódico El Pueblo, rotativo local que se mantuvo activo entre 1915 y 1958, es un baluarte dentro de la cultura en el municipio de Banes, perteneciente a la nororiental provincia de Holguín. Asimismo, forma parte del patrimonio bibliográfico de la Biblioteca Pública Carlos Fernández, de esta ciudad, donde se atesoran 76 volúmenes indexados cronológicamente.


Banes: caminos y agua

banes caminosDime cómo están tus viales y te diré el grado de desarrollo que tienes. Si no, preguntémosle a los antiguos romanos, quienes construyeron una calzada que llegó a constituirse columna vertebral de su imperio.


Héroes de carne y hueso en batalla de sangre y fuego

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Hay miradas, sencillos gestos, palabras que brotan de corazones no muy cercanos a los nuestros, pero iguales de trascendentes, que nos marcan. La mayoría de las veces las heroicidades pasan por leyendas, pero aquellas en alto grado verdaderas enuncian las raíces históricas de los pueblos y la forma en que fueron defendidos por guerreros que casi eran sobrenaturales, a juzgar por la sabiduría popular.

Cuentan que en muchos pueblos había héroes legendarios, pero quizás en ninguno como en la Mayor de las Antillas fueron tan de carne y hueso, y un poco quijotescos. Muchas batallas tuvo que librar el pueblo cubano para ser libre e independiente. Y la sangre se derramó por ese bien mayor que es el alcanzar la autodeterminación.

Varias fueron las contiendas donde gente sencilla, de las clases sociales más desprotegidas se lanzaron a la calle, al combate, para luchar por lo que hoy tenemos, igualdad y libertad, y en otra etapa para garantizar que las conquistas fuesen disfrutadas por las futuras generaciones.

Son innumerables los ejemplos donde se demostró la valentía y entrega de los cubanos, siendo Girón una de las más grandes epopeyas. La historia de la Revolución Cubana jamás podría contarse sin incluir en ella lo acontecido aquellos días de abril, dolorosos, pero también llenos de gloria.

banes giron 4Por fortuna aún hoy caminan junto a nosotros algunos de los protagonistas de la epopeya de Girón. Orlando Lechuga, banense de pura cepa fue uno de los tantos combatientes banenses que participaron en la heroica gesta, experiencia que rememora con la mirada distante, como queriendo alcanzar el pasado con tan solo un recuerdo. “Para mí participar en la gesta de Girón fue todo un honor, y más aún siendo todavía un niño. A partir de un llamado que hiciese el Comandante Fidel Castro en los inicios de la Revolución a la juventud, se me dio la oportunidad de defender a la Patria. Nos reclutaron a mí y a otros jóvenes banenses y posteriormente estuvimos concede Granma, en Pinar del Río, donde recibí una breve etapa de preparación.

“Cuando pasábamos por Matanzas en uno de los camiones vimos un grupo de hombres, soldados todos con Fidel al frente, y una gran cantidad de camiones. Luego conocería que esos combatientes formaban parte de la Columna 1, comandada por Fidel. Todos decíamos que era muy grande en lo que estábamos envueltos y que si el entrenamiento fue fuerte, la etapa que venía por delante también lo sería”.

Girón no solo marcó la mayoría de edad de Orlando Lechuga, sino que también le dio un gran regalo, que fue conocer y luchar bajo las órdenes de Fidel. Así lo expone cuando recuerda la primera vez que vio al Comandante.

“El que iba al frente de nuestro grupo era el capitán González Bravo, que era el jefe de la base. Yo era el chofer del segundo carro de mi batería. Hicimos una parada en la estación de bombeo de gasolina, que se encontraba cerca de un antiguo edificio de la otrora guardia rural.

“Allí vimos muchos camiones y a un compañero que se bajaba de uno de ellos. Me encontraba a una distancia prudente de él. Tenía una afilada barba, pero la estatura de aquel hombre era tan imponente, su manera de dirigirse a los demás tan persuasiva y exigente a la vez. No conocíamos a Fidel en persona, pero sabíamos indiscutiblemente que estábamos bien cerca del Comandante.”

Sobre algunas de las experiencias que vivió en Girón, Orlando recuerda.

“Hacía poco que el central Australia había sido bombardeado por las fuerzas enemigas, pero ninguno de los cubanos que participamos en Girón llevábamos miedo porque estábamos con Fidel y eso nos daba valor y la confianza absoluta en que íbamos a ganar cualquier batalla si él estaba con nosotros. Fidel fue mi fuerza y la de todos.


“Vimos la candela, el humo saliendo del central y algunos civiles que resultaron muertos o gravemente lesionados en el ataque. Cuando estábamos allí, el Comandante se baja de uno de los camiones y comienza a hablar con el jefe de la milicia de la zona. Pudimos ver a toda la población de la localidad reunida, entre ellos mujeres con niños y todos corrieron hacia los camiones y decían mira para eso son niños los que van a combatir y ahí es donde nosotros conocimos que se invadió el país y que la principal misión era combatir”.

Orlando Lechuga Zaldívar tenía 21 años cuando entró en las arenas de Playa Girón como parte del batallón K de la base Granma de artillería antiaérea.

Su deber para con la patria también fue cumplido por Noel Segundo Arevalo, un combatiente que aunque no estuvo presente en las arenas de Playa Girón sí se encontraba en el aeropuerto de Ciudad Libertad durante el ataque perpetrado por las fuerzas enemigas.

“Tuve el honor de vivir esa etapa gloriosa de lucha y de responder al banes giron 3llamado a la movilización y al combate luego del bombardeo a los aeropuertos militares de Santiago de Cuba y La Habana. Al instante mismo del desembarco de la brigada mercenaria por Playa Girón pude ser testigo de que el llamado que hiciese Fidel encontró respuesta general entre los combatientes del Ejército Rebelde y los milicianos, entre los estudiantes y campesinos en las cuadras y poblados de todo el país, todos estábamos dispuestos a defender la tierra natal y lo hicimos con mucha valentía”.

Banenses que fueron testigos directos de la epopeya de Playa Girón aún caminan las calles de nuestra ciudad. No dejemos de pasar por alto la oportunidad de estrechar sus manos y oir de sus labios aquella grandiosa historia de sangre y fuego que todavía late en sus corazones y en la memoria histórica de la nación, cual si fuese un resguardo.