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La vida está llena de sueños, aspiraciones, deseos, y una etapa que se satura de expectativas, es precisamente, el inicio del nuevo curso escolar. Dos meses de un período de asueto es tiempo que para muchos no es suficiente para preparar una nueva etapa en su vida. Los niños que por primera vez pisarán las aulas, aunque se hayan insertado en el programa Educa a tu hijo, quieren tener sus materiales listos, probarse el nuevo uniforme, pulir los zapatos, tener la jaba de la merienda, la sufridera, el catre para la siesta, y para todo imbrican a la familia. Surgen caprichos, ideas novedosas, la vida se torna de un color diferente, de una ansiedad por la llegada de ese primer día en que, aunque muchos lloran por lo desconocido del entorno y el cambio que trae a su vida, lo han estado preparando desde hace varios meses.

De igual forma, otros muestran intereses distintos. La llegada al segundo ciclo, cuando los chores cambian por bermudas, y se sienten más cerca de la secundaria, ahí se inician los primeros cambios biológicos. Es ahí cuando llegan asignaturas desconocidas con objetivos y materias más difíciles, pero con retos comunes que se soslayan con la pasión del primer día; la mochila nueva, los zapatos, los implementos, como forros para libros y libretas, gomas, lápices y un mundo de sueños por descubrir, unido a la ayuda de los padres, parientes, amigos y vecinos, pues en esa etapa se comienza a presumir y a vivir un mundo cargado de ilusiones.

Y los que llegan a la secundaria, ¡qué emoción!, el tan esperado cambio, los uniformes amarillos y blancos, -o azules si estarán becados-, el uso correcto del uniforme que no entiende de modas ni del corte “tubo” en los pantalones, así como las camisas ceñidas para mostrar los “músculos” que serán gancho perfecto para las chicas, pero que no van con el reglamento escolar, aunque sea en la secundaria cuando generalmente se experimenta el primer amor.

Un frío recorre el vientre en señal de nervios ante lo novedoso y desconocido, mezclado con gran anhelo de parecer hombres y mujeres, porque… ya están en la secundaria, y ello indica, según su percepción adolescente, ascender a un estadío superior de su madurez y experiencia. Una etapa decisiva, porque la secundaria trae consigo la etapa de los quince, la inserción a grupos sociales, el liderazgo y otros elementos más, que deben seguirse de cerca por padres, maestros, familia y comunidad.

El preuniversitario o tecnológico es otro momento que marcará un hito en la vida de quienes se inician este dos de septiembre en el nuevo curso escolar, ya quedaron atrás las actitudes infantiles y se avanza por el camino de una supuesta madurez, que, aunque permeada de actos pueriles, conlleva a una meta decisiva en sus vidas, pues corresponde trazar los derroteros de su futura profesión.

Convertirse en bachiller, técnico medio u obrero calificado entraña compromiso, constancia y responsabilidad, pero también se precisa de la guía de la familia, parejas, profesores y hasta de los factores político-sociales y culturales de la comunidad en que se desenvuelve para que su vida estudiantil llegue a feliz término. Están quienes iniciarán el grado doce, hecho que implica redoblar esfuerzos, porque deben presentarse a exámenes estatales y de ingreso a la universidad, lo que conlleva a un mayor compromiso académico personal.

Iniciarse en la universidad es otra de las etapas que hace aflorar sentimientos y sensaciones cuando se acerca septiembre. La libertad de estar lejos de casa, sin un control familiar constante, probará la capacidad de elegir un camino de esfuerzo, estudio y consagración o un libre albedrío que trunque su vida futura. Nuevos rostros de compañeros y profesores, materias impensadas, albergues que se tornan ruidosos, diversidad de caracteres en un espacio reducido a unas pocas literas y un horario flexible que cumplir, un mundo por conocer y muchas asignaturas por aprobar, son características de la vida universitaria.

Septiembre tiene sus encantos, los estudiantes en las diferentes etapas se ponen ansiosos, impacientes ante lo desconocido, quieren lo mejor, asistir impecables, desean que los padres tengan varas mágicas y/o construyan las cosas a su gusto. Las ansias por descubrir nuevos horizontes, por vivir nuevas experiencias, por conocer lo anhelado, hacen que las familias vivan una vorágine escolar en los días previos al inicio del curso escolar que, no por convulsos, dejan de ofrecer un sabor a conocimiento y unos deseos irrefrenables de vivir las experiencias maravillosas que cambiarán la vida, para siempre. 

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One thought on “Septiembres

  1. The return to school is exciting to students, teachers and parents. All with different outlooks on the day but excitement is common to all. Students want to get together with friends they have missed over the summer and see what their new teachers are like. Teachers are excited to see “their” children again and proceed with their education and parents see another step in their child’s life, its seems one day they are little more than babies going off to school and suddenly they are young men and women. The cycle of years seems to go faster and faster, we must hold on to our families and loved ones so they are not swept away. Good luck to all the students and teachers!

    El regreso a la escuela es emocionante para estudiantes, maestros y padres. Todos con diferentes perspectivas en el día, pero la emoción es común a todos. Los estudiantes quieren reunirse con amigos que se han perdido durante el verano y ver cómo son sus nuevos maestros. Los maestros están emocionados de ver a “sus” hijos nuevamente y continuar con su educación y los padres ven otro paso en la vida de sus hijos, parece que un día son poco más que bebés que van a la escuela y de repente son hombres y mujeres jóvenes. El ciclo de los años parece ir más y más rápido, debemos aferrarnos a nuestras familias y seres queridos para que no sean barridos. ¡Buena suerte a todos los alumnos y profesores!

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