Read Time:2 Minute, 22 Second

Cada 1 de octubre se celebra el Día Mundial de la Ancianidad. Fotos del autor.

“Este es un lugar maravilloso, donde tenemos todas las atenciones y los amores posibles”, refiere Carlos Tamayo Pino mientras mueve la ficha del dominó en una de las mesas del salón de juego de la Casa de Abuelos “Alegrías de Vivir”, de la ciudad de Banes.

“Aquí somos como una gran familia y bien llevada”, recalca Pino, quien destaca que pese a todas las dificultades económicas por la que atraviesa el país, ellos son un sector priorizado no solo en la atención de salud, sino también en la alimentación, la cual es variada y de calidad.

“Yo ya no puedo vivir sin este lugar, aquí están mis amigos, aquí es lindo porque conversamos, nos entretenemos y pasamos momentos interesantes”, señala Fermín Pastrana Pérez, otro de los ancianos de la Casa de Abuelos de Banes, que a los 88 años de edad dice sentirse muy agradecido de la obra de la Revolución.

Casa de Abuelos “Alegrías de Vivir”, de Banes, un lugar donde prima el amor y la amistad.

Con unos 40 internos, esta Casa muestra resultados maravillosos en la atención al adulto mayor, demostración del desvelo que se tiene en Cuba por este sector de la población que, en Banes, como en el resto del país, crece aceleradamente y con necesidades de cuidados, como los que se profesan aquí por un grupo multidisciplinario.

El doctor Alí Destante, a cargo de las atenciones médicas, revela que la salud de los ancianos es lo primero, y por eso se labora diariamente con delicadeza y perseverancia, más hoy que hay que tener plena vigilancia ante los peligros que entraña la covid-19, para lo cual se toman medidas excepcionales.

“Aquí la preocupación es constante, tanto para la alimentación como por el estado físico y emocional de los ancianos”, refiere el galeno, quien agrega que allí se realizan muchas actividades para lograr un buen estado anímico de los abuelitos que cuentan con un amplio programa de actividades dentro y fuera de la casa, como son visitas a los museos, lugares históricos, la Casa de la Cultura, ejercicios físicos, lecturas y el tradicional juego del dominó.”

“Esto es lo mejor del mundo. Esta es mi casa”, refiere Armando Escalona Cruz, quien, a los 90 años, dice sentirse fuerte y con mucha salud, con agradecimientos especiales para las compañeras que laboran los alimentos que, a su criterio, son especiales cocineras, porque le ponen un sabor especial a la comida.

“No hay cosa más bella que amar a los ancianos; el respeto es un dulcísimo placer”, esta máxima de nuestro Héroe Nacional, José Martí, tiene plena vigencia hoy y necesaria divulgación y aplicación en esta Casa de los Abuelos “Alegrías de Vivir”, en Banes, donde prima la felicidad y el amor.

[ABTM id=2470]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

15 − ocho =