Read Time:2 Minute, 31 Second

“Para mí los cristales son como la vida misma. Los siento latir en mi corazón, sueño con ellos, son mi devoción”, expresa Irais Pérez Viquiera, una maestra de profesión que hace más de cuatro años asumió la labor de artesana para, junto a su esposo, conformar vasos, copas y otros útiles del hogar.

En su vivienda del barrio de Veguitas, en las afueras de la ciudad de Banes, tiene su taller donde los colores, las formas y la belleza de las piezas encantan a la vista en medio del trabajo intenso y exquisito, para que cada obra quede a gusto de los numerosos clientes que acuden o piden por diferentes formas vasos de diferentes tamaños, copas, jarras y otros adornos de cristalería.

Un ambiente subyugante, donde te encuentras una obra que viene creciendo en el tiempo, que va desde los almacenes y las botellas de todas las formas y tamaños, al taller de corte y pulido, donde está en su incansable labor cotidiana Isael Morales González, hasta la mesita, donde Irais, con los pinceles, se consolida como una creadora que engalana el cristal con una gama intensa y variada gama de colores.

“Todo vino por la necesidad”, afirma esta emprendedora mujer. “Mi esposo y yo decidimos que íbamos a hacer algo para salir adelante, y un amigo nos iluminó el camino que desconocíamos, pero nos lanzamos a la aventura, y ya ves, aquí está la obra y los sueños, está nuestro esfuerzo y esa voluntad de salir adelante ante las dificultades que nos caracteriza a los cubanos”, recalca.

Más parco en palabras, Isael, su esposo, sin dejar de atender a la máquina de corte, habla también con melancolía de los inicios, y de pronto sonríe y expresa: “pero salimos adelante, uno en la vida lo que tiene es que proponerse cosas, metas y luchar. Aquí estamos, superándonos cada día, imaginando cosas que nos satisfacen a nosotros, pero también a los demás que admiran y solicitan nuestro trabajo, porque lo ven bueno, y eso en algo me hace sentirme realizado, un poco feliz”, considera.

Uno y otros trazos que colorean el vidrio, que adornan el cuerpo ya perfilado con la máquina, arquitectura perfecta de las vajillas que ya forman parte de muchos hogares de Banes, centros gastronómicos y laborales que reclaman de una obra que va perfeccionándose con el tiempo.

Exposiciones en la Galería de Arte de Banes, en el consejo popular Reparto Betancourt, en las ferias agropecuarias, pedidos del turismo y de otros municipios forman parte de la expansión comercial y creativa del pequeño taller de Irais e Isael, una familia banense que decora la vida con gusto y amor.

“Siempre buscamos más, innovar y satisfacer las exigencias de los clientes que cada vez van en aumento”, explica Irais, y agrega: “te  digo una cosa, yo sueño con los cristales, son como mi familia, forman parte de mí, a los cuales me apegué una vez por necesidad y ahora son mi alma, yo los amo de verdad”.

[ABTM id=2470]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

4 + 15 =