Read Time:3 Minute, 13 Second

Vicente Torres Díaz es la sencillez en persona. De los 45 años del Poder Popular, Vicentico ha dedicado casi la mitad de ese tiempo al trabajo en la base y todavía hoy, cuando desanda las calles del barrio, los vecinos lo saludan y reconocen como El Delegado.

Tras varios mandatos consecutivos desde 1976, Vicente es el único delegado banense fundador en funciones del Poder Popular, honor que lo enorgullece, pero además lo compromete, “porque es el pueblo quien me eligió, pero es también el pueblo quien me mantiene”, afirma este obrero de la patria, como el mismo se caracteriza.

Verlo andar por las calles de su barrio, sudando la camisa, o hasta con un azadón en la mano apoyando el programa alimentario de su consejo popular, el más vasto del municipio de Banes, denota esa humildad y sacrificio que caracteriza a este delegado, el cual recuerda los momentos fundacionales del Poder Popular.

“Fueron tiempos de muchas batallas y decisiones importantes. Recuerdo como si fuera hoy la asamblea constituyente del Poder Popular, a muchos de mis compañeros, que ya no están, y luego el camino recorrido todos estos años, que han sido difíciles, pero importantes, para la consolidación de la democracia socialista”, expresa Vicente.

El barrio es su escenario más importante, allí cultiva no solo la amistad y el cariño, sino también el respeto y esa alianza con el pueblo que le ha permitido ser electo por mayoría absoluta a través de todos los mandatos desde 1976.

“El pueblo tiene confianza en mí porque no solo soy una persona honesta, sino también porque ven que lo personifico en cada tarea, en cada problema que necesita resolverse en la comunidad y voy codo con codo junto a ellos, porque creo que ellos son también mi familia y necesitan de mi buena gestión. Soy transparente en mi actuar y eso me ha ganado la confianza de mis electores”.

Muchas veces me lo he encontrado con la camisa empapada de sudor por los agrestes caminos de Cano Cuatro, el Paradero de Mulas, Guerrero o dando azadón a medio sol en una cooperativa, donde hay que echar adelante el programa alimentario, porque para él, el delegado es también ejemplo ante los demás, es ir al centro de la tierra, donde están los problemas y sus soluciones.

Huracanes, movilizaciones populares en la agricultura y las zafras azucareras, apoyo a importantes tareas sociales, económicas y políticas, enfrentamiento a acciones delictivas y pandemias, como el dengue, la fiebre porcina y ahora la covid, entre otras, están en la cronología histórica de este delegado banense.

Su voz pausada y educada en el dialogo muestra la humillad de esos hombres nacidos para ofrecer lo mejor de sí al bien común a costa de un sacrificio que muchas veces rebasa las horas o las páginas del almanaque porque quedan pequeñas en los sueños, los proyectos y las ambiciones de seguir trabajando.

“Ni sé cuantas horas trabajo al día, a veces son las 11 de la noche y llega alguien a plantearme un problema o es domingo, o día feriado, o estoy acostado con el cansancio del día, pero no puedo decir que no, porque esa es la tarea que escogí y a ella me debo”,explica.

Allí, en la Tribuna de la Asamblea Municipal del Poder Popular, en las reuniones de rendición de cuentas del delegado a sus electores, o simplemente en el encuentro informal con el pueblo, Vicente, el delegado, es ese hombre honesto y sincero que escogió la misión de servirle mejor al pueblo.

Su voz es la de un maestro que todos escuchan con detenimiento, porque en ellas va la experiencia en ese magisterio de años y respeto, ganado de pie en múltiples batallas que para él no han terminado, porque sigue ahí, firme, al pie del cañón, como un buen soldado que no se doblega ni se rinde.

[ABTM id=2470]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

uno + 8 =