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Hoy quieren que hable de Vilma, y su sonrisa de miel, y su cabella de aguas caudalosas, y su mirada de amanecer eterno. Hoy, alguien a quien quiero mucho, me pidió que cuente cómo la niña bailarina de ojos pícaros se volvió heroína; cómo la princesa de los Espín Guillois se convirtió en la dama de los rebeldes.

Y tengo que hacerlo, porque Vilma me mira desde lo profundo de cada mujer. Vilma se volvió primavera. La historia cuenta que le pesó mucho la sed de justicia, y que la Universidad de Oriente sirvió de escenario tanto para los juegos de voleibol como para la conspiración revolucionaria. Se plantó en medio de la Sierra con una mariposa en el pelo, y el Raúl de pocos años no pudo arrancársela del corazón.

Cuentan también que por su boda brindó todo Santiago. Toda Cuba. Y que se hizo esposa, amiga, compañera, colega y cómplice. Y se hizo madre. Y ya con estas cosas bastaba para ser enorme su paso por el mundo; pero un 23 de agosto se convirtió en la madre de todas las cubanas nacidas y por nacer.

Hoy, está su risa en los círculos infantiles, en la machetera y la presidenta de la cooperativa, en las cientos de casas de orientación a la mujer y la familia, en la muchacha que estudia, en la niña que dice que quiere ser presidenta, o cosmonauta, o simplemente mujer.

Su cabello flota arropando a cada heroína que esta en los libros de historia, y en cada mujer anónima que sale a la calle a construir su país, la que besa sus niños al dejarlos en la escuelas, la que recibe el sol y sonríe, la que inventa en la cocina, la que manda en una empresa, la que dicta una conferencia, la que descubre un medicamento.

Está en las madres del proyecto “Venga la esperanza”, y en los jueces de la Sala Tercera del Tribunal Provincial de Banes: todas mujeres.

Están las abuelas que hoy, cada vez que las feliciten, pensarán en ella, en Vilma Espín Guillois, en la amiga tierna y confidente, en esa madre solícita a la que muchas hoy le piden consejos y piensan qué haría ella si estuviera en mi lugar.

Por eso, qué mejor que un 8 de marzo para sentirte aquí, bien dentro de nuestro corazón.

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