Read Time:2 Minute, 23 Second

Río de Flores. Fotos de la autora.

Sus aguas se encargan de dar protagonismo al verdor que caracteriza el paisaje campestre. Albergan vida y crean la combinación perfecta con el frondoso follaje de la arboleda que custodia sus márgenes. Cual majestuosa obra de arte, simulan un pintoresco retrato cuando florecen los robles que rodean sus márgenes.

Este elemento es característico por las tierras en las que se encuentra. Desde su vínculo con el nombre de la localidad, Arroyón de Flores, hasta un gran recurso natural que embellece y mantiene joven el entorno.

El río de Flores nace en las elevaciones de Los Agiales y se encarga de bordear y atravesar el territorio del mismo nombre y sus alrededores. Dicen que comenzó siendo un pequeño arroyo, de fuertes chorreras y agua clara. Hoy su forma lo convierte en todo un río.

Cual manantial de historia, sus aguas brotaron en la etapa de los asentamientos aborígenes de la zona y vio nacer el esplendor de la comunidad junto a las primeras familias que se asentaron en el poblado. Además, compartió parte de sus terrenos para la formación de lo que en su momento fue una firme y sólida carretera con sus puentes.

Esta fuente de agua se asegura de dar vida a manantiales que mantienen los pozos y hace años acompañaba las horas de lavar de muchas mujeres que utilizaban el recurso para parte de los quehaceres del hogar. Además, acogen a los sedientos animales que llegan para satisfacer su sed.

Importante su presencia, pero hoy su vida se apaga. La intensa sequía bebe sus aguas, pero la mano del hombre corta su esperanza. Penosamente, ha vivido el horror de presenciar cómo sus alrededores se han convertido en vertederos o de cómo los árboles que acompañan sus días fueron talados.

Puente sobre el río de Flores

Hoy el rio ya no juega con las piedras en su recorrido, ni sus aguas arrollan las flores de roble al caer.

Creo que es necesaria una mayor consciencia y trabajar para preservarlo. Algunos vecinos y entidades locales han realizado acciones de limpieza, pero actualmente todo esfuerzo es poco.

Debemos reconocer y dar gratitud a quien en su momento de esplendor protagonizó refrescantes baños veraniegos, actividades con familiares y amigos, así como largas excursiones o caminatas.

Volvamos a dar vida a sus aguas que tan importante son para preservar el entorno, el habitad y el ecosistema florense en general.

Pero el río lucha, y cuando florece, aunque no corra, sus flores son acogidas por las charcas que lucha por mantener su espacio.

Protejamos los recursos que la naturaleza pone en nuestras manos. Salvemos ese toque de esperanza que con el verdor del campo inundan la mirada del que tiene la dicha de vivir y disfrutar de su reflejo en las aguas de un río, como el de Flores.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

0 thoughts on “El apagado murmullo de un río que se apaga

  1. Disfruté tu artículo y siento tu tristeza. La vida y las acciones de un arroyo son como algo vivo y cuando se seca esa vida desaparece. Espero que como la primavera en el tiempo la corriente renazca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

tres × cinco =