Read Time:3 Minute, 5 Second

Hacer brotar los frutos de la tierra en una pequeña parcela, muy cerca de su gran casa, el Hogar de Ancianos Provincial “Pedro Luis Pérez Almaguer”, del municipio de Banes, es la mejor manera que encontró Luis Sánchez Rodríguez para agradecer los beneficios que le brindan en esta institución.

“El trabajo en la tierra es mi vida y a ella le dediqué mis mejores años; para mí no existe nada más lindo que ver que mis cuidados permiten que florezcan las plantas; mi origen es campesino, yo viví mucho tiempo de mis cosechas hasta que por situaciones mi vida cambió, ahora estoy aquí y me siento feliz”.

Sánchez Rodríguez encontró nuevamente el abrigo de la agricultura cuando sus cabellos comezaron a tornarse plateados: “Llevo dos años viviendo en el Hogar, cuando entré aquí la adaptación no fue muy fácil, estaba acostumbrado a otros horarios, muchas veces me ponía triste, yo hace mucho no sentía tanto afecto y cariño; por eso, poco a poco, comencé a sentirme alegre y en familia. Los médicos y enfermeras me apoyan mucho, se preocupan por mí, tenemos su cuidado las 24 horas y la alimenetación también es muy buena. Yo quería ayudar de alguna forma y corresponder todo cuanto hacen por nosostros de alguna manera, entonces vi este pedazo de tierra y conversé con la directora para que me diera permiso para sembrar algunas cositas”.

Fotos de la autora

Los años arrugan la piel, pero no el entusiasmo de adultos mayores como Luis, que a pesar de sus años sabe sacar las bondades de su parcela. “Esto no se parece a lo que era, muchos ancianos me decían tú estas loco, te vas a acabar la vida ahí sacando piedras y hierbas malas, pero yo seguía porque sabía que iba tener resultados. Cuando ya estaba preparado el conuquito, los médicos me decían: Luis, tenías razón. Primero cultivé plantas medicinales porque mis abuelos me enseñaron que estas son buenas para la salud y el alma; después sembré ajíes, algunas maticas de tomate, cilantro y ahora tengo unas carreritas de frijoles que me trajo el médico, él dice que son de Venezuela, de cuando fue a cumplir misión, estos son para coger semilla y después hacer más grande la siembra.”

“Yo soy de la tercera edad, pero viejo nunca, a mí no me duele nada, no estoy enfermo y todavía tengo fuerzas para seguir adelante, y por eso sigo aquí, brindando mi aporte, así me siento útil, porque cuando pasa el tiempo los abuelos necesitamos sentirnos así. Muchos no pueden, pero yo, que estoy todavía bien y con salud, tengo que aprovechar el momento porque así me siento feliz.

La parcela de Luis ya es popular entre los ancianos y todos saben los sabores de sus especies, porque las mismas tienen como destino sazonar los platos del menú de sus dietas. “Todo lo que sale de este pedacito es para nuestro consumo, yo voy casi todos los días hasta la cocina antes de que comiencen a cocinar los aliementos, y allí entrego un poco de cada cosecha a los cocineros, ellos me reciben contentos y yo me siento lleno de alegría porque así la comida cambia el sabor y es más gustosa; además, aquí todo es natural y los abuelos necesitamos este tipo de productos sanos en los alimentos para mejorar la salud”.

Sentirse útil y brindar su aporte es parte del agradecimiento que Luis Sánchez Rodríguez le profesa a quienes velan por garantizar su calidad de vida; es por ello que este abuelo sabe que envejecer no es perder la juventud, es entrar en otra etapa en la que se valora aún más la sabiduría y el arte de vivir.

[ABTM id=2325]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

4 × 4 =