Read Time:2 Minute, 57 Second

“Dicen que ahora los problemas cotidianos nos acompañan a todas partes; a mí no, son muchos, pero los olvido cuando entró aquí y veo la ternura de sus mirada, el cariño infinito que me profesan mis niños, porque aquí, en el círculo infantil La Edad de Oro, me convierto en su segunda madre”. Así refiere Solangel Dominguez Lafita, educadora de 25 de experiencia en la Educación de la Primera Infancia.

Los Círculos Infantiles continúan siendo, desde su nacimiento el 10 de abril de 1961, por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y bajo la mirada protectora de Vilma Espín Guillois, el soporte en el que se apoyan las madres trabajadoras cubanas. “La familia debe sentirse parte de la institución, es por ello que la vinculación con ella es fundamental. Ahora, cuando sabemos que la prevención es la mejor vacuna contra la covid-19, en el Círculo ponemos en práctica todas las medidas higiénico-sanitarias para evitar el contagio de los niños y los trabajadores”, expresa Dulce María García, directora del Círculo Infantil La Edad de Oro.

Círculo infantil “La Edad de Oro”. Fotos de la autora.

“La asistencia en los meses en los que el territorio estuvo en cuarentena por tener trasmisión autóctona disminuyó, pero ahora ya la matrícula está casi completa nuevamente, y es que la familia confía en nuestros cuidados. La educación en la primera infancia es muy importante porque aquí les mostramos a los niños el camino a seguir en las venideras enseñanzas, y cuando veo a médicos, ingenieros y profesionales de diferentes ramas que han estado bajo mí cuidado me siento regocijada y feliz”, señala Dulce María.

Anniela Pérez Castro, estudiante en formación que hace las prácticas en el salón de segundo año de vida, comenta que escogió esta profesión “porque el trabajo con los niños es especial, y ver cómo ellos aprenden gracias a ti es maravillosa. Aquí las educadoras de mayor experiencia me han ayudado mucho, compartir con ellas la atención que se le brinda a los niños me ha demostrado que esta es la mejor elección que pude hacer para mi futuro”.

En los salones, el ambiente refleja alegría, y aunque ahora las sonrisas se esconden tras mascarillas, los que saben querer aprenden mediante canciones y juegos los primeros pasos para andar seguros por la vida. Las educadoras o seños, como las llaman cariñosamente, se convierten en hadas que hacen realidad las fantasías desde las actividades y clases para hacer de este lugar una gran casa a la que al día siguiente los infantes anhelen regresar.

“Mi círculo es lindo y mis seños son buenas, yo las quiero mucho”, me dijo Nico, de tres años, con la inocencia que caracteriza a nuestros príncipes enanos.

Isabel, quien pertenece al salón de tercer año de vida, dice que a ella le gusta venir al círculo “porque aquí aprendo y juego con mis amiguitos”.

Maurelania Veliz Pulido, educadora en esta institución infantil, manifiesta que “hace 11 años que recibo el saludo cariñoso de mis niños, y es que sin ese buenos días seño no puedo comenzar bien mi día. Enseñarles hábitos y habilidades me ha demostrado en este tiempo que para mí la mejor labor es ser educadora de Círculo Infantil, y en La Edad de Oro no solo encontré un lugar de trabajo, sino también una gran familia”.

Los Círculos Infantiles son lugares especiales donde se abriga a los pequeños y hacen realidad los más tiernos sueños porque también son la cuna donde se forman valores y se ayuda a crecer.

[ABTM id=2325]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

15 − 12 =