Read Time:2 Minute, 48 Second

El mejor regalo es una sonrisa o una mirada tierna con una pizca de picardía. Así, solo con eso, logras olvidar travesuras y regaños. Realmente sientes que la vida te ha cambiado porque los hijos, esa pequeña semillita que salió de tu cuerpo, se convierten en tu mayor tesoro.

Recibir ese beso mañanero de tú pequeña o pequeño es indescriptible y cuando esas caricias son dobles o triples encuentras, como yo, la felicidad multiplicada. Así ocurre con varias mujeres banenses que hoy experimentan la dicha inmensa de ser madres de varios infantes. Una de ella es Mairenis, quien desde hace seis años siente el calorcito de tres abrazos.

Fotos de la autora

“Tengo la maravillosa experiencia de ser madre de trillizos: Lester, Leider y Leodanis tienen seis años, mi embarazo fue de riesgo y de muchos cuidados. Antes no había podido quedar embarazada y cuando después de varios años de consulta me dijeron que eran tres, no podía creerlo, estaba tan feliz. Me hicieron la cesaría a las 30 semanas; al inicio fue difícil, pero ya estoy acostumbrada a llevar todo. Las mañanas son una locura para que dé tiempo y llegar puntuales a la escuela, ellos ya me ayudan y se visten solos y uno a otro se arreglan el uniforme y las pañoletas, son muy unidos aunque, como todos los hermanitos, tienen sus desacuerdos. Para mí madre es lo más grande que me ha dado Dios y la vida, me siento orgullosa ya que recibo todos los días tres caricias llenas de amor”.

Yesenia es también otra de estas afortunadas, sus dos niños logran que cada jornada sea un motivo para ser feliz: “tengo unos mellizos de cuatro años, se llaman Andy y Andréu; el embarazo fue, durante todo el tiempo de gestación, ingresada. Ellos son bastante traviesos, aunque les compre todo igual siempre quieren jugar con los juguetes del otro. Es una bendición que me haya tocado ser su mamá, nunca esperé que fueran dos, pero cuando lo supe me sentí como ahora: cada día llena de alegría”.

Los embarazos múltiples son un regalo inesperado, pero siempre bien recibidos

De igual forma, Maikel y Maila, los ángeles adorados de Yisly, llegaron a su vida para regalarle días de inmensa alegría.

“Tengo dos bebés, como decían en el hospital, gemelos discordantes, porque la niña siempre fue pequeña y el niño más grande; debido a ello necesité muchos cuidados. Mi princesa es más seria y un poco mandona, mi príncipe es más noble y sensible. Tengo muchos recuerdos lindos, pero el que se ha convertido en inolvidable fue mi primer día de las madres, porque tenía a mis hijos conmigo. Mis días son con un poco de corre-corre, pero ya estoy ágil en estas tareas. Yo creo que ser madre es como la definición de ángel en la tierra, porque tenemos la ventaja de lo que es tener un pedazo del cielo en nuestros brazos, en mi caso doble, porque no hay nada más grande que ser mamá”.

Ser madre implica ser feliz con cada uno de los logros de nuestros hijos, sentirnos orgullosas con los detalles más simples, desvelarnos con sus enfermedades, llenarnos de emoción cuando nos dicen “te quiero, mamacita”, regañarlos cuando es necesario, educarlos, enseñarles el camino correcto y, sobre todo, amar a nuestros hijos incondicionalmente, ahora y para siempre.

[ABTM id=2325]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

seis − 3 =