Read Time:1 Minute, 32 Second

Ser incrédulo es algo negativo. Creer en la persona equivocada lo es más todavía. Hay seres que creen lo que quieren creer. Parece un acertijo, un trabalenguas, pero no lo es. Tener trabada la mentalidad no es aconsejable. Lo peor es que es casi imposible cambiar ese modo de pensar.

Sé de personas que no le dan veracidad ni a las palabras de un sabio sobre un determinado tema, y digo más, son capaces de decir que está equivocado, no es así, es de esta forma. He visto llevar la contraria a Rubiera, a leyes naturales como que para que una gallina criolla, y de manera tradicional, ponga huevos, necesita los servicios de un gallo. He visto contradecir el dictamen de un médico famoso. Y sin embargo, creer y dar alabanzas a otra persona que lo dice son necedades.

En esta manera de comportarse incide el liderazgo de alguien, el temor o el endiosamiento que le han dado a un ser común y corriente. Lo peor de este modo de pensar es que se origina un actuar. Tal como se interpreta y asume una información, así mismo es reenviada, y para colmo, con un punto de vista extra y personal. Así surgen rumores dañinos que desinforman, envían a otros por vías equivocadas. Así se desmiente la verdad, amparada por un supuesto conocimiento.

Hay personalidades impositivas, competitivas, seguras, pero navegan en lo falso, en lo errado. Lástima que jamás lo comprendan porque no dan el brazo a torcer. El antídoto pudiera ser detectarlas. Claro que primero hay que tener conocimientos, hay que informarse. Y mire, lo dice la experiencia. Quien habla mucho en un grupo buscando audiencia casi siempre es un parlanchín ávido de público y reconocimiento. También crea en usted, en los suyos. No toda palabra tiene tras de sí una mente brillante.

[ABTM id=2483]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

7 + cinco =