Read Time:3 Minute, 10 Second

La recogida de materias primas es un trabajo honrado y beneficioso. Hay países como Japón que basan un buen volumen de su economía industrial en esta tarea. Igualmente, la práctica beneficia al entorno y mejora la estética de cualquier lugar.

En Ontario, Canadá, un grupo de amigos míos almacenan frascos de aluminio para venderlos y con ese dinero realizar acciones benéficas en hospitales para niños, enfermos de cáncer y otras salas de alta sensibilidad.

En el municipio de Banes, desde hace años, se trabaja en esa dirección. Quizás el momento de mayor esplendor de la empresa fue cuando se autorizó a desmantelar el central Nicaragua, de Macabí.

Fotos del autor

Botellas, papel y cartón, plásticos, metales ferrosos y de otro tipo son las principales líneas de compra de la Empresa de Recogidas de Materias Primas en Banes.

Hasta el almacén llegué en una contradictoria calurosa mañana invernal para escuchar el parecer de algunos clientes, gente común que recoge y luego vende: “Los precios se mantienen, debían pagar más”, dijo una mujer. “Exigen demasiada limpieza en las botellas”, me dijo otro. “Llevo tiempo en esto”, me contestó un tercero, “y me ayuda económicamente”, concluyó.

Esta entidad está ubicada en el reparto Betancourt, a la entrada de la ciudad. Ella también aplicó la Tarea Ordenamiento luego del Día Cero. José Manuel Santiesteban Ruiz, económico de la sucursal banense, dice que “los precios que teníamos para la población se mantienen, lo que se incrementó fueron los valores de las ventas, es decir, este mismo producto que recuperamos cuando lo vendemos a la industria sí aumentó el precio, por ejemplo las botellas de 750 mililitros antes se vendían a poco más de dos pesos; ahora la compran a cinco pesos y unos centavos, y así sucede con los demás productos. Eso se hace con el objetivo de aumentar el margen de utilidad, el valor agregado de los productos y poder garantizar el desarrollo armónico de la contabilidad”.

Esta unidad está compuesta solo por nueve trabajadores. Sin embargo, sus planes son admirables. Pongo solo algunos ejemplos de compromisos mensuales.

Botellas de 700 mililitros:10 mil 500 unidades.

Botellas de cervezas: 21 mil.

Papel y cartón: 3 toneladas.

Cobre: 500 kilogramos; plomo: 800; aluminio: 2, 5 toneladas, plomo 800 kilos. En total: 86 toneladas de acero. Para que tenga un referente, un tanque de guerra soviético T:-54 pesa solo 36 toneladas. Este pequeño colectivo debe generar 86 en tiempos de paz sin destruir lo útil.

Hoy, las fuentes generadoras de materias primas están deprimidas. La población es el brazo fuerte de búsqueda y entrega. No es un Plan Tareco, es entregar materiales limpios, y en el caso de botellas y frascos de vidrio, que sean reutilizables sin tener que ir a los hornos de fundición. 

De manera global, el pasado año acabó aceptablemente, pues la entidad llegó casi al 90 por ciento de sus planes pese a que la covid afectó, pues los principales suministradores populares no podían buscar ni recoger por temor a ser infectados. Para este 2021 habrá que sobreponerse a los obstáculos, como siempre han hecho los pequeños nueve gigantes que allí trabajan.

Ya de salida y frente al almacén dialogué con quien, por la hora, debió ser el último cliente de la mañana: “Yo llevo años recogiendo materias primas, camino bastante, tengo que moverme para entregar bastante. Lo que más recojo son botellas y metales. Hay que limpiar bien los frascos de vidrio y luego transportarlos con cuidado”, me confesó esta persona.

Reciclar no es recoger basura o cuerpos que molestan para ganar espacio en el hogar o una empresa. Tal práctica es sinónimo de orden, rentabilidad y cultura. Aprendamos prácticas sensatas y que beneficien a todos. Es aportar por el presente y el futuro. Una manera de salvar al planeta.

[ABTM id=2483]

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cuatro × uno =