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Banes uno de los primeros municipio en la provincia de Holguín en realizar acciones por el Movimiento 26 de Julio contra la dictadura de Fulgencio Batista. Así lo confirma uno de los historiadores de este municipio, Abel Tarragó López, estudioso que atesora gran parte de la memoria histórica bibliográfica de este territorio.  

Según declara Yurisay Pérez Nacao, Historiadora de Banes, cuando Fulgencio Batista dio el golpe de Estado a Carlos Prío, el 10 de marzo de 1952, justo al otro día, el 11 de marzo, el Busto a las Madres, que se encuentra ubicado en el parque Cárdenas, de esta ciudad, amaneció con un manto negro por encima, siendo colocado por Thelmo Esperance y otros revolucionarios del territorio, lo que simbolizó el repudio al zarpazo realizado por Batista, aún siendo Banes el lugar donde nació el dictador.

GÉNESIS DEL MOVIMIENTO 26 DE JULIO EN BANES

Ante la represión desatada por Batista, sólo se le podía hacer frente con la lucha armada; por ello, en mayo de 1955, luego de su salida del Presidio Modelo, Fidel crea el Movimiento 26 de Julio. En Banes, la propia cuna del dictador, un grupo de revolucionarios se integraron al Movimiento y desde la clandestinidad se convirtieron en Héroes del Silencio.

Catalina Serrano Proenza fue combatiente del Movimiento 26 de Julio. No le importó el peligro, sólo quería ver a su patria libre. “Eso no era vida para nadie, era un régimen muy malvado y sanguinario, mataban al pueblo de hambre, miseria y violencia. La única salida que teníamos era la lucha armada”.

Por su parte, Evelio Pérez me dijo cuando, le pregunté por qué había salido a luchar, que fue por el abuso y los asesinatos que se cometían contra el pueblo por parte de los casquitos (soldados del Ejército). “Había que tumbar a Batista”, me dice.

La historiadora Yurisay Pérez Nacao alega que en el año 1955 visita nuestro municipio Frank País, y es cuando se funda el primer comité municipal del Movimiento 26 de Julio en el territorio banense, bajo la dirección de Marcos Esperance, con la presencia de Thelmo Esperance, su hermano. Ese comité fue integrado por pocos compañeros, que luego fueron nucleando a su alrededor un grupo de personas que buscaban la liberación de nuestro país. Estaban en ese grupo Dervis Desdín, Ramón Pérez Guidis, Cuqui Varona, su esposa Ofelia y Juan Morera.  

UN FULGOR QUE BROTA A PESAR DE LA OSCURIDAD

Evelio Pérez, Catalina Serrano y Felipe Varona Chacón ingresaron al Movimiento 26 de Julio asumiendo diferentes encomiendas. Catalina nunca olvida aquella tarea encomendada en la que colocó junto a otro combatiente la bandera del 26 de Julio en el central de Macabí. “Recogíamos armas, suministrábamos medicamentos a nuestros afiliados, en un momento determinado también lo hicimos con los integrantes de la Columna 16 aquí en Banes.”  

“Pero nunca olvidaré una de mis misiones más arriesgadas, que fue colocar la bandera en el central de Macabí. Esa noche me recogió Juan Morera, otro de los combatientes banenses que integró las filas del Movimiento. Él venía en el auto, me recogió y fuimos hasta el central. Había casquitos allí, saludamos a los malvados y colocamos la bandera. Nos arriesgamos porque tuvimos que pasar por una posta, pero no nos pasó nada porque no se dieron cuenta que nosotros éramos los que llevábamos la bandera del Movimiento”.

Evelio Pérez también se arriesgó por la libertad de Cuba. Realizaba las tareas que le encomendaba la dirección del Movimiento aquí en Banes. En su caso específico, se destacó al poner en las calles propaganda revolucionaria. “Puse varios carteles contra el régimen, vendí bonos para recoger fondos y enviarlos a la Sierra Maestra. Cuando se creó el frente en Yaguajay, fuimos hasta allá y participamos en reuniones y nos daban las misiones que debíamos hacer como parte de la clandestinidad. Fui parte, junto a otros combatientes, de las acciones que se realizaron en el central Nicaragua, mi participación fue esconder a los valientes que allí llevaron a cabo acciones revolucionarias y me tocó esconderlos en mi casa, así que corrí mucho riesgo porque si la guardia rural los pescaba en mi casa también a mi me mataban. Pasamos sustos, pero nunca encontraron a ningún revolucionario en mi casa”.

Felipe Varona Chacón escondió también le dio refugio a Mauro Rodríguez, combatiente de Macabí. A Felipe se le encomendó la tarea de trasladar a Mauro hasta donde se encontraba la Columna 16 para que se incorporara a la guerra. “En el carro de Natalio lo llevamos para el platanal de Juan Morera, y en la tarde lo llevé hasta el crucero donde estaba el central Nicaragua. Allí, un compañero revolucionario, Límber Guidis, nos estaba esperando por los cañaverales y él fue el encargado de llevarlo hasta Los Berros y de ahí hasta la capitanía. Hubo un accidente en Yaguajay de los compañeros que estaban alzados allí y tuve que ir con una serie de medicamentos y algunos combatientes; los llevé a ellos en hasta Santa Justa para que los compañeros que teníamos graves pudieran ser atendidos.”

“En coordinación con Armando Tamayo se nos orientó crear una situación revolucionaria en el cine de Banes para que el pueblo sintiera que el Movimiento 26 de Julio estaba haciendo actividades. Por medio de un sistema que le decían “muñequitas” teníamos que crear una situación de fuego y llamas, pero sin que nadie de la población saliera herido. Entré al cine con el combatiente Jaime García, pero no pudimos hacer esa acción. Al otro día utilizamos las “muñequitas” para incendiar los cañaverales de Torrenteras y por lo tanto afectarle la zafra a la United Fruit Company, que era la compañía norteamericana que explotaba al pueblo aquí en el municipio, y esa acción sí la pudimos hacer”.

MONGUÉ: PIEZA CLAVE DEL MOVIMIENTO 26 DE JULIO EN BANES

Ramón Pérez Guidis, conocido como “Mongué”, no sólo se destacó en la Huelga de las Estacas, desarrollada en el central Boston, de Macabí, en la época del “Machadato”, sino que también fue miembro del Movimiento 26 de Julio muy valioso para Banes. “Me aceptan porque sabían de mi actitud revolucionaria probada desde las luchas de Macabí. Me inicié oficialmente el 16 de diciembre de 1956 durante las Pascuas Sangrientas. Ese hecho subió el furor revolucionario de nuestros miembros. Yo fui al Parque Infantil y vi a Thelmo Esperance tirado en el suelo todo ensangrentado. Se dijo que no lo mataron allí, que solo trasladaron su cuerpo. Fueron unos salvajes los que hicieron eso asesinos. Aquello me dio más valor para la lucha”.

Ivia Rodríguez Lambert, fundadora del Segundo Frente Oriental Frank País García, relata una de las acciones más peligrosas en las que Mongué fue su contacto en Banes. “Las armas, nosotras, las mujeres, las llevábamos debajo de las faldas, en las sayuelas que cosíamos para esas ocasiones. En esta oportunidad que te cuento las balas las habíamos metido en la parte de atrás del carro, que estaba hueca, justo debajo del maletero. Al salir de aquí, los casquitos nos iban registrando por el camino, como no notaban nada extraño nos dejaron llegar. Al llegar a nuestro destino, cuando levantamos la alfombra que cubría el maletero, nos dimos cuenta que había una bala fuera del depósito, o sea, que no nos registraron bien porque si se hubieran dado cuenta no estuviéramos quizás contando esta historia, y junto a mi estaba Mongué”.

DE CUANDO ARDIÓ EN LLAMAS EL CENTRAL BOSTON

Antiguo central “Boston”, en Macabí, Banes; posteriormente renombrado “Nicaragua”. Foto tomada de Internet.

El sabotaje al central Boston, en agosto de 1958, fue una de las acciones más importantes que realizó el Movimiento 26 de Julio en Banes. Antonio Martí y Gaspar Guidis no vacilaron en asumir la responsabilidad asignada en este hecho. “En el sabotaje, cuando salimos los combatientes que íbamos a participar en esa acción, Dervis y otro combatiente, cuando llegamos a la primer posta, nos dejaron allí a mí y a Antonio Martí con la orden de no dejar entrar ni salir a nadie, esa fue la misión mía allí”, cuenta Guidis.

“Escuchamos que le regaron gasolina a todo en el central Boston y que lo quemaron. Arnoldo Portelles fue uno de los combatientes que participó en esa acción junto a Juan Morera, Marcos Esperance, Morín, Orlando Diez y Raúl Tejido. Al terminar la acción nos recogieron y fue que los vimos a ellos.”

“Antonio Martí me dijo además que el jefe de nosotros era Marcos Esperance. Cogimos los botes ese día, uno de ellos era de Orlando Diez y cuando llegamos al crucero había un montecito, nos cambiamos de ropa y nos pusimos los trajes del 26 de Julio. A Juan Morera y a mí nos tocó cortar todos los hilos telefónicos para seguir para el central. Antes de llegar, nos unimos. Marcos Esperance nos designó a cada uno nuestra misión. A mí me tocó cuidar junto a Juan Morera que ningún casquito entrara mientras se quemaba todo y defender a nuestros compañeros. Se terminó todo como a las 4 de la mañana”.

El sabotaje al central Boston se produjo en un período donde se iba consolidando el Ejército Rebelde con el apoyo de la clandestinidad.

Marcos Esperance, después de participar en esta acción, se escondió en la casa de Felipe Varona. “Mi esposa y yo escondimos a Marcos porque estaba perseguido por la tiranía. Mi esposa lo atendió hasta que fue trasladado a otros lugares para que se escondiera, incluso hasta en la iglesia”.

El principal jefe del Movimiento 26 de Julio en Banes fue Marcos Esperance. Cuando se producen las pascuas sangrientas, los casquitos lo estaban buscando a él para matarlo, pero al no encontrarlo en la casa, matan a su hermano Thelmo. Estuvo fichado por la policía y la guardia rural; en varios momentos tuvieron que esconderlo y luego se alza con la Columna 16 y formó parte del Ejército Rebelde.  

Muchos riesgos tuvieron que pasar los miembros del Movimiento 26 de Julio en Banes. Ninguno de ellos se arrepiente de lo que vivieron, ni de los que lucharon o murieron por la Revolución.

(Por Miledys Pérez Jiménez)

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